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jueves, 17 de julio de 2008

Estrategia, frente a la Crisis

Jornada muy intensa en Madrid. Por la mañana, asunto de notarios –y junta- en una sociedad en la que tengo una pequeña participación. Un nuevo accionista toma el mando de la empresa, líder en lo suyo. Otro minoritario (que no es un servidor) pide, con el debido respeto, que le muestren dentro de no mucho tiempo un “plan de negocio” para que pueda saber si recuperará la inversión que hizo en su día.

Porque, en definitiva, de eso se trata en esta crisis. En las compañías uno advierte tres escenarios: quienes se están quedando “haciendo el Tancredo”: inmóviles, esperando que pase el temporal. Quienes “cortan por lo sano”, salvando el pellejo de momento. Y quienes (los menos) diseñan el futuro que les gustaría y avanzan hacia él. Me temo que para 2010 sólo sobrevivirán estos últimos (no olvidemos que la esperanza de vida de las compañías en el último cuarto de siglo ha pasado de 43 a 14 años). No se trata de hibernar hasta dentro de dos años, porque el modelo de negocio cambia a toda velocidad.

“Los barcos están más seguros en el puerto. Pero no es para eso para lo que fueron construidos” (Shakespeare).

Antes de comer, presento las bondades de una evaluación 360º al Comité de Estrategia de una empresa del IBEX (con el Presidente ejecutivo ya había mantenido una reunión y estaba plenamente de acuerdo, siendo el primero que quiere recibirlo). Da gusto comprobar que una compañía que está creciendo a más del 20% anual considera que conocer de primera mano lo que cada uno de sus principales ejecutivos hace bien y podría hacer mejor (en opinión propia, de su jefe, pares y colaboradores) les ayuda de cara al futuro. En apenas 30 minutos se aprueba y se marca el calendario para septiembre.

Almuerzo en Astrid y Gastón (el perunano de moda) con Fernando Bayón, compañero de Eurotalent y Director del Curso Superior de Coaching (Escuela de Negocios del CEU) y un par de profesionales de la gestión del cambio personal y colectivo para explorar posibilidades, ligando el arte al management. Francamente interesante.

Y por la tarde, reunión con la Presidenta de una conocidísima empresa (una de los Mejores Sitios para Trabajar en los últimos años) para concretar el coaching de equipo de su Comité de Dirección. En apenas 24 minutos establecemos el propósito, la agenda, el calendario… Es una Mujer Líder serena, tranquila, muy perspicaz, a la que no le preocupa la crisis. Simplemente le ocupa, en su camino hacia el futuro.

El resto de la tarde lo dedico, con otros directores de la casa, al propio futuro de Eurotalent: vamos a fichar para la nueva temporada al menos a una par de directivos extraordinarios (uno en septiembre, otro en abril), potenciar aún más el marketing, avanzar en lo comercial (sobre todo en los ya clientes), impulsar aún más el clima… Nuestro futuro nos ilusiona mucho.

Como se decía en el Oeste americano respecto a los pistoleros, “hay los rápidos y los muertos”. Tras esta crisis, quedarán las organizaciones con valores profundos (son los valores los que garantizan la supervivencia) y una estrategia integral que se tome en serio el negocio, el cliente, los procesos y las personas, que no sea un “brindis al sol”; sino que cuente con un Cuadro de Mando Integral verdaderamente profesional. Qué pocos vemos de esos. Las empresas sin estrategia, sin una estructura acorde con ésta, sin elementos de comunicación adecuados, sin entendimiento (valores), sin un estilo directivo versátil, sin equipos de alto rendimiento y sin empleabilidad en sus profesionales (clase creativa) están simplemente suicidándose… y ni siquiera lo saben.

Como dicen en La Mancha, ¡qué lastimica! La dirección y el liderazgo es ciencia, arte y ética. En crisis como ésta se advierte quién sabe dirigir de verdad. Bueno, ya lo estamos notando.

2 comentarios:

Mar Bernad dijo...

Sr. Cubeiro, me ha gustado mucho esta reflexión sobre como empresas distintas se enfrentan a esta tan temida, conocida y esperada crisis de formas diferentes. Las organizaciones que no prestan un sólo momento de atención para analizar sus valores, apenas se esfuerzan en comunicarlos, y no toman en cuenta a su activo principal las personas, acaban teniendo un agujero en la bodega de su nave.
Me acabo de dar cuenta que estoy en una nave sin rumbo.

aserto dijo...

como decimos los moteros:
"hay dos tipos de moteros, los que se han caído y los que se van a caer".
No se trata de dejar de montar, sino de conseguir que la caída (que vendrá) te pille preparado para volverte a levantar.