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sábado, 21 de junio de 2008

Mañana seremos Turquía o Portugal

Me siento particularmente satisfecho de cómo han funcionado las clases de Gestión del Talento que he impartido ayer y hoy en Estema (la Escuela de Negocios de Valencia). Los alumnos, más de una treintena, reconocen estar agotados a estas alturas de la temporada, han de terminar sus proyectos y en sus empresas la crisis genera una presión especial que no ayuda precisamente a seguir un MBA Executive. Talento exhausto, desde la mejor voluntad. Me he atrevido a dar las clases de esta mañana (de 9 a 2, con una paradita para “almorzar”) sin una sola transparencia de powerpoint. Con la ayuda de una pizarra Veleda, de éstas que se borran, interactuando con ellos sobre el liderazgo como talento directivo, por qué se forja, los jefes tóxicos, las actividades de liderazgo, las emociones, la necesidad de versatilidad. La cálida ovación que me han regalado al final creo modestamente que resume la grata percepción de estos profesionales, que han dedicado centenares de horas de este difícil año económico a desarrollarse como ejecutivos.
Fernando Giner, director de Estema, ha tenido la amabilidad de desayunar conmigo en el hotel y me ha contado ilusionantes proyectos fruto de la incoporación de la Escuela a la Universidad Europea de Madrid (UEM).

En el vuelo de vuelta a Madrid, repaso la prensa económica del fin de semana:

- En La Gaceta de los Negocios, Juanma Roca entrevista al catedrático de Harvard (Kennedy School of Government) Robert Behn, que ha venido a España a dar unas clases sobre Liderazgo público: “¿Obama un líder? Aún no ha cumplido ni ha hecho nada para que se le considere un líder”. El Dr. Behn, que se confiesa demócrata, dice en la entrevista que votará a McCain “porque tiene más experiencia”. Increíble. Con "amigos" así, ¿quién necesita enemigos?

- En Cinco Días, José Medina, Presidente de Ray & Berndtson, nos habla de tres tipos de liderazgo: el práctico o eficaz (perfil hard de experiencia), el exquisito (transmite valores) y el invisible, mucho más sutil (de autoridad moral, con con la persona y no la organización como protagonista). “El liderazgo práctico y el exquisito suelen suponer una mejora progresiva de nuestro salario económico, satisfacen nuestra hambre de cuerpo y nuestras necesidades elementales de seguridad, estatus, éxito externo y reconocimiento social. El invisible es como el tercer ojo. Impulsa nuestro crecimiento personal y nos paga con un salario emocional, que es el que satisface el hambre del espíritu, consistente en el aprovechamiento máximo de nuestras capacidades”. Muy interesante. Así es: el líder como coach.

- En Expansión, Montse Mateos y Tino Fernández repasan los cambios que se han producido en la gestión de personas en el último medio siglo bajo el título El talento montó la revolución. Comentan que se ha pasado del “ordeno y mando” a la inteligencia emocional para mejorar la productividad. Pilar Jericó señala en ese artículo la importancia del cuadro de mando integral y de incluir al trabajador como un agente (accionistas, empleados, clientes, proveedores, la sociedad en general). Alfonso Jiménez (Peoplematters) habla de la internacionalización y de la gestión por competencias. Plácido Fajardo (Leaders Trust) comenta que la selección ha ganado importancia y rigor. Pilar Nieto (KPMG) aclara que el salto se da cuando los directores de RRHH empiezan a formar parte de las compañías. José Ignacio Jiménez (Norman Broadbent) considera que los RRHH han pasado a tener un impacto definitivo en el negocio y ser el epicentro de lo que se debe cuidar en la empresa, que es el talento. José Medina (R&B) incide en la profesionalización de la gestión por la búsqueda de directivos. Y Anthony Gennaoui (Towers Perrin) concluye que “la gestión de personas tiene un impacto directo en los resultados y hay que medir la aportación de cada individuo con indicadores de negocio”. Un magnífico artículo, que resume el salto que se está dando en nuestro entorno. Enhorabuena, Montse y Tino, por la claridad de la exposición y por la elección de siete expertos que realmente tienen tanto que aportar y sintetizan con elocuencia sus planteamientos.

Mañana España se paralizará para ver el partido de la Eurocopa que nos enfrenta en cuartos a Italia, actual campeona del mundo. En El País se recogen las opiniones de siete futbolistas que jugaron en el Calcio: Luis Suárez dice que “sin carácter no eres grande”; Joaquín Peiró que “los italianos son los reyes de combatir”; Martín Vázquez que “tienen muy claro cómo jugar”; Víctor Muñoz que “son jugadores con mayores condiciones físicas, incluso superiores tácticamente”; Farinós que “mentalmente, no veo diferentes a italianos y españoles”; Luis Helguera que “Italia es Italia, no le hace falta jugar bien” y Guillermo Amor que “son unos ganadores natos. Siempre están preparados para la batalla, y además saben dominar el ritmo del partido y meter la pierna cuando deben”. El artículo se titula “Nosotros somos mas blanditos”. Sí amigos, se trata de la actitud, que marca la diferencia.

En la contraportada de La Gaceta, José Mª García Hoz se pregunta Por qué ganan Barça y Madrid, por qué pierde la Selección. Y apunta: “Desde Schumpeter a esta parte, el análisis económico ha progresado una barbaridad. Pero no lo suficiente para responder a la gran pregunta ¿Por qué la Selección Española de Fútbol nunca consigue los mismos y brillantes resultados que los clubes españoles? Para este maestro de periodistas, las razones son de claridad estratégica e independencia política. La Selección, siempre según García Hoz, disputa campeonatos efímeros (“chispazos de alta tensión”), sin la continuidad de la liga o de la Champions. “La gloria conseguida en la selección durará poco y el beneficio económico, también”. Don José María finaliza así su artículo: “si al fin y al cabo el resto de las selecciones europeas cuenta con las mismas ventajas y hándicaps que la española… ¿Por qué ellas sí ganan de vez en cuando, mientras que nuestros chicos suelen perder en los partidos decisivos?”

Se trata de Liderazgo. De un triple Liderazgo del Presidente de la Federación, del seleccionador y del capitán. No hay equipo sin líder ni líder sin equipo. En otras categorías, el fútbol español ha conseguido gran cantidad de títulos. No en la absoluta. Hace falta un reto, emocional, para que el talento colectivo de un auténtico equipo eleve sus capacidades y la cosa fluya. Así lo ha hecho en cuartos de esta Eurocopa Turquía, con una fe inquebrantable hasta el último minuto. Eso ha echado de menos Portugal, con una calidad incontestable (Cristiano Ronaldo, Deco, Pepe) pero sin la convicción del ganador. Es lo que ha demostrado hoy Guus Hiddink como entrenador de Rusia, eliminando a Holanda, otra de las favoritas.

Ojalá mañana apliquemos en la práctica esto de que el talento es capacidad por compromiso en el contexto adecuado. España tiene más capacidad (más calidad técnica) que los italianos. Veremos respecto al compromiso, entendido como fortaleza física, concentración mental, versatilidad emocional y coherencia en los valores del equipo.
¿Podremos? Sí, si sabemos y realmente queremos poner en valor el potencial de esta selección.